Estrellas del rock: Jim

No era el día de los muertos, pero estaba de turista y me habían dicho que el paseo por el cementerio era precioso. Por más que intenté eludir los lugares comunes del viajero, terminé recorriendo las calles del Père Lachaise, subiendo y bajando esa colina de tumbas, que en aquel día de invierno se iluminaba por intermitentes rayos de sol, calentando a ratos el ambiente esquelético. Luego de varias vueltas, y sin saber que compartía suelo con nombres tan célebres como los de O.Wilde o J-F. Lyotard, encontré su residencia. Frente a una pequeña lápida de mármol, y sobre un pedazo de tierra mojada, se veían algunas ofrendas que dejaba la gente. En un intento por descubrir la dolorosa relación del fan frente al ídolo del destino trágico, me acerqué para que los objetos ofrendados me dieran algunas pistas. Encontré un par de cartas manuscritas, algunas flores envueltas en plástico y, extrañamente, varias colillas de cigarro enterradas en la tierra dadas vueltas, lo que tuve que interpretar como un gesto de generosidad hacia Jim para que pudiese pegarse sus últimas caladas. Un poco avergonzado por el escenario, estiré mi brazo y tomé una de las cartas. La abrí despacio, estaba muy húmeda y no quería destrozarla, decidiendo al menos profanar el objeto sagrado con cuidado.
Con un lápiz pasta azul, el autor había escrito la siguiente frase:
Con un lápiz pasta azul, el autor había escrito la siguiente frase:


4 Comments:
Direction: running away home
Ufff, I love you Jim, considerando el basural.
Devuelveme el pucho chuchasumadre
hum
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