Horca
Morir en la horca
no es lo mismo
que tener la soga al cuello.
Una cuerda gruesa y un ejecutor
dan inicio a una muerte
que se desencadena con el peso
del propio
cuerpo.
Y los ahorcados se ven pesados
por sus culpas.
Y los ejecutores tapan sus caras
para dar terror.
Y hasta un último deseo incumplido
venga más que la muerte misma.
Entonces aparecen los escupos y
los ladridos de los hombres
que torturan en las horas previas.
Disfrutando del sufrimiento.
Gozando.
Grabando para la TV.
no es lo mismo
que tener la soga al cuello.
Una cuerda gruesa y un ejecutor
dan inicio a una muerte
que se desencadena con el peso
del propio
cuerpo.
Y los ahorcados se ven pesados
por sus culpas.
Y los ejecutores tapan sus caras
para dar terror.
Y hasta un último deseo incumplido
venga más que la muerte misma.
Entonces aparecen los escupos y
los ladridos de los hombres
que torturan en las horas previas.
Disfrutando del sufrimiento.
Gozando.
Grabando para la TV.


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