Dicho I

Faltaba todavía para terminar con la obra y a Macuco le volvió la locura. Encargado de las terminaciones en madera, se había quedado ensimismado observando un listón. Lo recorría con la mirada y con las manos. Sus compañeros repetían:
-..otra vez, …otra vez.
Macuco intentaba dar con la salida de un clavo, clavo que había clavado hace un rato y la madera, antes víctima, amarraba ahora con fuerza desmedida, estrangulaba el metal sin compasión alguna.
Sin expresión, Macuco tomaba el martillo, otro clavo e intentaba darle al prisionero.
-¡Es una forma de decir, hueón ohh!!
- Mejor le aplicas la macilla, una lijaíta, una puliíta y con la barnizá ni se va a ver.
Macuco, que no había leído a Jodorowsky, se rompió las manos esperando algo de la psicomagia.
Foto: Richard Avedon


1 Comments:
solo cambio de camino!
saludos
G.
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